Un socio que no trabaja ni aporta: qué se puede hacer

martes 29 de septiembreHablar por WhatsApp

Ser socio no obliga a trabajar

Es el conflicto más repetido en las sociedades pequeñas: dos socios al 50 %, uno está todos los días y el otro aparece poco, y los dos tienen la misma participación en los beneficios. Jurídicamente, la participación da derechos económicos y políticos; no impone una obligación de trabajar, salvo que se haya pactado como prestación accesoria en los estatutos.

Ahí está la clave. Si se pactó y no se cumple, hay causa de exclusión. Si no se pactó, el camino es otro: retribuir el trabajo de quien trabaja.

Qué se puede hacer, por orden de menos a más

Separar sueldo de dividendo
Quien trabaja cobra por trabajar, con su contrato o su cargo retribuido; el beneficio se reparte por participación. Suena obvio y es la solución en la mitad de los casos.
Revisar los estatutos
Incorporar prestaciones accesorias, retribución del cargo de administrador o cláusulas de salida requiere mayoría, pero es lo que evita el problema siguiente.
Firmar un pacto de socios
Lo que debería haberse hecho al principio: qué pasa si uno se va, si se muere, si quiere vender, si deja de dedicarse.
Plantear la salida
Compra de su parte o salida negociada, con precio y plazos.

Preguntas frecuentes

¿Le puedo bajar el reparto de beneficios?

No unilateralmente. El reparto sigue la participación salvo que los estatutos digan otra cosa.

¿Puedo ponerme yo un sueldo alto y ya está?

El cargo de administrador se retribuye conforme a los estatutos y al acuerdo de la junta. Hacerlo por la vía de hecho da munición para impugnar y para exigir responsabilidad.

¿Y si le echo de la administración?

Cesar a un administrador es posible con la mayoría necesaria. Sigue siendo socio después.

¿Merece la pena ir a juicio?

A veces sí y a veces la operación entera vale menos que el pleito. Se mira antes, con números.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre contratar un abogado

¿Cuánto dura un contrato de alquiler de vivienda?

Aunque se pacte menos, el inquilino puede prorrogarlo año a año hasta cinco años, o siete si el propietario es una empresa. Después puede haber una prórroga tácita de hasta tres años más si nadie lo comunica.

¿Qué hago si me despiden?

Actúe rápido: el plazo para impugnar un despido es de veinte días hábiles. Si no está de acuerdo, puede firmar la carta y el finiquito indicando que no está conforme y consultar con un abogado laboralista cuanto antes.

¿Cómo saber si alguien hizo testamento?

Pidiendo el certificado del Registro General de Actos de Última Voluntad, que se puede solicitar pasados quince días hábiles desde el fallecimiento. Indica si hay testamento y ante qué notario se otorgó.

¿Qué hago si recibo una demanda?

No la ignore y consulte con un abogado de inmediato. Los plazos para contestar son cortos, de veinte días hábiles en el juicio ordinario y de diez en el verbal, y si no se contesta el procedimiento sigue adelante sin su defensa.

¿Qué es el finiquito y debo firmarlo?

Es el documento con lo que la empresa le debe al terminar la relación: salario pendiente, vacaciones no disfrutadas y pagas proporcionales. Si tiene dudas sobre las cantidades, puede firmar indicando que no está conforme y revisarlo con un abogado.

¿Cómo se calculan los honorarios de un abogado?

Los honorarios se pactan libremente con el cliente: un precio cerrado, por horas, un porcentaje del resultado o una combinación. Lo importante es que queden claros antes de empezar, con lo que incluyen y lo que no.

Socio que no trabaja ni aporta nada: qué se puede hacer