Cómo echar a un socio de una empresa

martes 29 de septiembreHablar por WhatsApp

No basta con llevarse mal

Es la primera cosa que hay que decir, y la que peor sienta: la ley no permite expulsar a un socio porque la relación se haya roto. La exclusión existe, pero por causas tasadas —no desembolsar lo comprometido, incumplir prestaciones accesorias, y en el caso del socio administrador, determinadas conductas— o por las causas que se hayan pactado en los estatutos.

Por eso lo primero que pedimos son los estatutos y el pacto de socios si lo hay. La mitad de las veces la respuesta está escrita ahí desde el principio y nadie la ha vuelto a leer desde la notaría.

Las tres vías

Exclusión
Por causa legal o estatutaria, con acuerdo de la junta y, según el caso, con resolución judicial. Es la vía dura y la que más se discute.
Compra de su participación
La salida más limpia si hay dinero o forma de financiarlo. Todo el pleito se traslada al precio, que es donde de verdad está.
Salida negociada
Un acuerdo global: precio, plazos, no competencia, avales que se liberan, cargos que se dejan. Es lo que más veces acaba firmándose.
Y una cuarta, que es irse uno
Si quien quiere salir es usted, el camino es otro: derecho de separación o venta.

El precio es el verdadero campo de batalla

Cuando se acuerda que uno sale, la discusión se traslada entera a cuánto vale su parte. Y ahí importan los estatutos: si fijan un sistema de valoración, manda ese. Si no, se acude a un experto independiente designado conforme a la ley.

Valorar no es dividir el patrimonio neto entre el número de participaciones. Entran el negocio en marcha, la deuda, los avales personales de cada socio y lo que cada uno aporta al día a día. Llegar a esa mesa con una valoración hecha por un profesional cambia la conversación entera.

Preguntas frecuentes

¿Y si tengo el 51 %?

Mandar en la junta no da derecho a expulsar. Da mayoría para muchas cosas, y también expone a la minoría a impugnar acuerdos si se abusa.

¿Puedo dejar de repartir dividendos para forzarle a salir?

Cuidado: es precisamente uno de los supuestos que abren el derecho de separación del socio minoritario, y además puede considerarse abuso de mayoría.

¿Y si es administrador y no hace nada?

Cesar al administrador y excluir al socio son dos cosas distintas, y la primera es mucho más sencilla que la segunda.

¿Cuánto tarda?

Una salida negociada, semanas. Una exclusión discutida en el juzgado, lo que dure el procedimiento.

Preguntas frecuentes

Dudas habituales sobre contratar un abogado

¿Qué hago si no me devuelven la fianza del alquiler?

Reclámela por escrito, por ejemplo con un burofax. Según la Ley de Arrendamientos Urbanos, si el propietario no la devuelve en el mes siguiente a la entrega de llaves, la cantidad empieza a generar intereses. Si no paga, se puede reclamar judicialmente.

¿Puedo reclamar una deuda sin abogado?

En algunos casos sí: en los juicios verbales de hasta 2.000 euros y en la petición inicial del procedimiento monitorio no es obligatorio. Aun así, conviene asesorarse antes, porque un error de planteamiento puede hacer perder el asunto.

¿Cuánto dura un contrato de alquiler de vivienda?

Aunque se pacte menos, el inquilino puede prorrogarlo año a año hasta cinco años, o siete si el propietario es una empresa. Después puede haber una prórroga tácita de hasta tres años más si nadie lo comunica.

¿Qué derechos tengo si me detienen?

Entre otros, a guardar silencio, a no declarar contra sí mismo, a ser asistido por un abogado, de oficio si no designa uno, y a que se comunique su detención a un familiar. Es recomendable no declarar sin la presencia de un abogado.

¿Cuánto cuesta una primera consulta con un abogado?

Depende de cada despacho: algunos hacen una primera consulta orientativa sin coste y otros la cobran, a veces descontándola si luego se encarga el asunto. Lo recomendable es preguntar el precio antes de la cita.

¿Hay que intentar un acuerdo antes de ir a juicio?

En la mayoría de los asuntos civiles, sí. Desde 2025 la ley exige, con carácter general, haber intentado antes un medio adecuado de solución de controversias, como una negociación entre abogados o una mediación, antes de presentar la demanda.