Los plazos son cortos y no se recuperan
Es lo primero que hay que mirar, antes incluso de estudiar si el acuerdo es impugnable: la acción de impugnación tiene un plazo de caducidad, más largo para los acuerdos contrarios al orden público. Pasado el plazo, el acuerdo queda firme aunque fuera impugnable.
Por eso, cuando alguien sale de una junta con la sensación de que le han pasado por encima, lo urgente no es decidir si pelea: es no dejar que el reloj decida por él.
Motivos que suelen sostenerse
Preguntas frecuentes
¿Sirve cualquier defecto formal?
No. Los defectos que no son relevantes para la formación de la voluntad social no bastan por sí solos.
¿Hay que haber votado en contra?
Conviene, y conviene que conste en acta. La posición que se tuvo en la junta importa.
¿Se para la ejecución del acuerdo?
No de forma automática. Existen medidas cautelares y la anotación preventiva de la demanda, que se piden expresamente.
¿Y si ni siquiera me convocaron?
Es uno de los escenarios más graves, y tiene respuesta propia. Guarde todo: correos, burofaxes, el acta.